Un Economista Singular. Entrevista a Ivo Sarjanovic. 2da parte.

Ivo Sarjanovic es Vicepresidente de Cargill International Suisse (CISA) con sede en Ginebra. Se desempeña actualmente como Gerente Mundial de Trading de Soja y como Gerente de la Unidad de Negocios Agrícolas de África y Medio Oriente.

Ivo Sarjanovic

A pesar de que profesionalmente proviene de la actividad empresarial, nunca se ha desvinculado del ámbito académico, y menos aún de la Escuela Austríaca de Economía. Se destaca su colaboración en importantes obras de esta tradición de pensamiento, como “Tiempo y Dinero” de Roger Garrison y la biografía de Ludwig von Mises “El último caballero del liberalismo” elaborada por Jörg Güido Hülsmann. Asimismo, ha escrito artículos muy importantes y recientemente ha participado del “Ciclo Anual de Conferencias: La Escuela Austríaca de Economía” que se realiza en la ciudad de Rosario (Argentina) con su exposición “El mercado como proceso”.

Esta entrevista es una humilde forma de homenajear a alguien que, a pesar de la distancia, contribuye diariamente al crecimiento de la Escuela Austríaca a nivel teórico y a su difusión, particularmente en la ciudad de Rosario, ya sea por acciones concretas o por sus consecuencias no intencionadas de las mismas. Este reportaje puede ser interpretado como una continuación de la entrevista que le realizó Adrián Ravier en octubre del 2007 para la Revista Digital “La escuela Austríaca en el Siglo XXI”.

MS: Llegada la crisis ¿qué política/s se recomienda/n dentro de la Escuela Austriaca? ¿Hay consenso en este tema?
IS: Este es un tema que da para un paper completo. Resulta paradójico que los austriacos que defienden tanto una moneda sana y que insisten en que la actividad económica debe ser coordinada por un sistema de precios libres, no poluídos por desequilibrios monetarios, tengan tantas divergencias para tratar de definir cuál debería ser ese sistema monetario que evite ciclos y que posibilite una evolución económica sin booms artificiales ni crisis luego inevitables. Hago esta aclaración porque en la literatura austriaca y hoy en día en los blogs, hay un debate muy profundo acerca de cuál debe ser la política monetaria post crisis. En primer lugar, creo que todos los austriacos están bastante de acuerdo en cuanto al diagnóstico de la crisis y señalan al boom previo como un período de expansión insostenible que tarde o temprano terminaría en un parate. También estarían de acuerdo en que lo ideal sería que no existan más los bancos centrales, precisamente porque son los causantes de las crisis, no su solución. Sin embargo, algunos proponen un sistema bancario con reservas del 100% y otros proponen adoptar un sistema de bancos libres (“free banking”) que funcionaría con reservas fraccionarias. Los mecanismos de ajuste de estos sistemas frente a variaciones de la demanda de moneda son totalmente diferentes y darían lugar a trayectorias de precios y niveles de actividad muy distintos. Y luego tenemos la pregunta sobre qué hacer asumiendo que aún tenemos un Banco Central. No podemos ignorar que aún existen. Y ahí sigue la diferencia, porque los que apoyan la idea de los encajes al 100% sostienen que hay que dejar la oferta monetaria congelada o incluso dejar que se contraiga, lo que daría lugar a una deflación de precios originada del lado de la moneda (deflación mala) y no como consecuencia de mayor productividad (deflación buena). Frente a esta postura existe otra corriente que dice que el Banco Central, a pesar de sus limitaciones de conocimiento como todo agente monopólico, debería intentar imitar de la mejor manera posible lo que haría un sistema de bancos libres, y en ese contexto debería apuntar a estabilizar el valor del ingreso nominal M x V, expandiendo la cantidad de moneda cuando aumenta la demanda y viceversa. A mi modesto entender, quienes proponen que no hay que hacer nada del lado monetario tienen una visión muy ingenua del proceso de formación de precios y caen en el mismo error de los teóricos del equilibrio general que sostienen que independientemente de la cantidad de moneda existente los mercados se equilibran rápidamente, sin impacto en el sector real. Muchos austriacos, siguiendo esta lógica, dieron malos consejos de política monetaria en la década del 30 y hoy repiten nuevamente el argumento. Los austriacos diagnosticaron bien la génesis de la crisis que se produjo en los ’20 pero no comprendieron bien la magnitud de la contracción monetaria de los 30. Por mi parte sostengo que aparte de estabilizar el mercado monetario, incluso a través de un Banco Central si políticamente no hay otra alternativa viable, también debemos hacer lo posible para que los mercados permanezcan abiertos a la competencia interna y externa, guardar al máximo la flexibilidad de asignación de los factores de la producción para que puedan desplazarse de un sector a otro, estabilidad institucional que aliente la empresarialidad para que esa reconversión post crisis se produzca de la forma más rápida posible, evitando vaivenes políticos que dan lugar a un entorno de “regime uncertainty” que opaca la posibilidad de descubrir oportunidades de beneficios, algo que es tan crucial para que la actividad resucite lo antes posible. Impuestos bajos también contribuyen a que el revival se produzca más rápidamente.

MS: ¿Considerás que estas grandes diferencias son una excepción o en realidad reflejan el hecho de que ya no se puede hablar más de una “Escuela” y quizás se haya convertido en algo más amplio y difuso como una “Tradición”?
IS: En esto estoy de acuerdo con Rafael Beltramino, que prefiere hablar de una tradición austriaca. Creo que la idea de escuela hoy no es una descripción adecuada ya que hay programas de investigación o subparadigmas bastante distintos que conviven dentro de la tradición. Y estas divergencias no se limitan al plano del análisis monetario sino que hay diferencias de opinión en muchos campos.

MS: ¿Qué opinión te merecen las medidas adoptadas por los gobiernos y particularmente la Reserva Federal?
IS: No nos olvidemos que la Fed fue una de las principales causantes de esta crisis vía una política monetaria excesivamente laxa. Ahora están intentando emparchar el lio que contribuyó a gestar. Así que no veamos a la Fed como procurando suavizar desequilibrios que se produjeron por el sector privado, porque no es así. Pero creo que frente a la desmultiplicación de depósitos que realizó el sistema financiero, lo que hubiera llevado inevitablemente a una contracción muy fuerte de M1 y M2 y por ende a deflación mala más contracción del nivel de actividad, la Fed tuvo la intención correcta de expandir la Base Monetaria para compensar y evitar una contracción abrupta del ingreso nominal (similar a lo que pasó en los 30). Sin embargo, no estoy nada de acuerdo en cómo se llevo a cabo vía compra de activos tóxicos de los bancos y salvatajes de empresas. Esto deja a la Fed en una situación vulnerable cuando se comience a revertir el ciclo, aumente la velocidad y sea el momento de contraer la Base. Lo menos distorsivo hubiese sido una política más ortodoxa de operaciones de mercado abierto comprando títulos públicos. La Fed se extralimitó en su rol de hacedor de política monetaria y se convirtió en un instrumento fiscal sin control parlamentario. Me gustaría ver también si la Fed tendrá la misma facilidad política para contraer la base cuando comience la recuperación y aquí me temo que no sucederá de la forma ideal porque las presiones para no afectar lo que será percibido como el fin de la crisis serán muy grandes y por lo tanto habrá más inflación que lo deseable.
Creo también que los programas de estímulo fiscal son inútiles porque esa demanda artificial no ayuda a una reconfiguración de precios relativos que haga viable a un flujo de actividad sustentable en el tiempo. Mayor actividad no implica mejor actividad.

MS: ¿Nos espera un escenario de estanflación?
IS: Probablemente, sí. Hay ajustes que no se han realizado porque no son tolerables políticamente, pero esas restricciones extra-económicas no cambian la naturaleza del problema. La solución no debería pasar por re-inflar lo que se pinchó. Lo que hace falta es permitir que la estructura productiva se adapte a un patrón de ahorro/consumo que sea sostenible en el tiempo. Pero no me gusta hacer esas predicciones apocalípticas simplemente porque nuestra capacidad predictiva es limitada y porque hay muchas variables en manos de políticos que le dan aun más volatilidad a la secuencia de eventos futuros.

MS: ¿Y cómo ves la situación económica argentina? ¿Qué medidas recomendarías?
IS: Esto da para largo porque hay tantas cosas por hacer. La primera medida sería ¡respetar la Constitucion! Y para empezar y antes de proponer reformas más radicales me conformaría con un Banco Central independiente, un presupuesto con superávit fiscal, una nueva ley de coparticipacion federal, menor gasto público, menores impuestos, una economía abierta donde se pueda importar y exportar sin obstáculos, reglas claras que promuevan la inversión, un sistema jubilatorio auténticamente privado, reprivatizar lo que fue estatizado. Creo que no hay mucho por inventar. Hay que volver a lo básico y aplicar las recetas que permitieron crecer a otros países. Chile puede ser un buen ejemplo a nivel regional. Sería crucial que los partidos políticos pudieran lograr algún grado de consenso sobre políticas de Estado básicas que no sean cambiadas cada dos años, después de cada elección.

MS: Has intercambiado cartas con Hayek, Friedman, Rothbard, Popper, Lachmann, Kirzner y muchos más. ¿Tenés algún recuerdo en particular de esas experiencias?
IS: Si, tengo la suerte de haber intercambiado cartas con los profesores que vos nombrás y con muchos otros. Guardo esas cartas con mucho cariño. La mayoría las recibí mientras estudiaba en la Facultad. Cuando tenía dudas, así medio de caradura, les enviaba una carta con preguntas a estos profesores y lo asombroso es que casi siempre se tomaban el trabajo de contestarme. Recuerdo muy especialmente la carta de Friedman porque una vez lo entrevistaron en el diario La Nacion y durante la nota él le comentó al periodista que precisamente en ese momento estaba contestándole una carta a un estudiante de Argentina; como yo recibí su respuesta a la semana siguiente del reportaje siempre pensé que él justo estaba haciendo referencia a la mía en ese momento. También me parece importante una carta con Rothbard donde él me aclara por qué piensa que el teorema de Gödel no es aplicable a la praxeología.*

MS: ¿Qué economistas, de diferentes tradiciones, recomendarías estudiar? ¿Hay algún economista no muy conocido que pensás ha hecho aportes muy importantes?
IS: Vos nombrabas a Axel Leijonhufvud y a mí me encanta. Es mi keynesiano de cabecera. Aparte conoce mucho a los austriacos y entonces es aún más interesante. También recomiendo estudiar a Leland Yeager, un autor muy claro y crítico de la teoría austriaca del ciclo pero con una comprensión de los fenómenos monetarios muy rica. Otro autor muy estimulante es David Laidler, es monetarista y es un experto en los debates macro de entreguerras. Analizando esos debates uno aprende mucho más macroeconomía que estudiando un modelo DSGE (dynamic stochastic general equilibrium), que francamente en el contexto de la actual crisis, me pregunto para qué sirve realmente. Douglas North y su historia institucional también es apasionante. Los teóricos del Public Choice. Y pasando a la micro creo que hay que leer a Oliver Williamson y sus teorías sobre costes de transaccion, contratos incompletos, etc.

MS: Esta revista es leída por muchos estudiantes de economía. ¿Qué consejos les darías para que tengan una buena formación y carrera profesional?
IS: ¡Que estudien mucho! Que estudien lo que dicen quienes no piensan como ellos con el objetivo de entender bien las diferentes posturas. Que lo hagan con empatía, sin asumir que los que disienten son tontos o malvados. Que no sean dogmáticos y tengan siempre un espíritu abierto y crítico. Que estudien filosofía, epistemología e historia, si quieren ser economistas completos. Que se preocupen por entender a la economía como una ciencia moral que nació originalmente como una reflexión acerca de cómo comprender el surgimiento de la riqueza de las naciones y no como una diversión con modelos sin ninguna conexión con el planeta tierra. Que escriban y traten de publicar. Que estudien inglés porque, nos guste o no, el conocimiento avanza en esa lengua y las traducciones tardan mucho en llegar. Que una vez que se reciban hagan docencia, formal o informalmente, porque en nuestro país hay muy poca cultura cívica y entender economía es clave para que de una vez por todas la opinión pública avale las reformas necesarias que hacen falta para que la Argentina comience nuevamente a progresar.

Entrevista publicada en la Revista Digital Orden Espontáneo de octubre de 2009.
* En la revista se encuentran las cartas de Milton Friedman y Murray Rothbard.

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Una respuesta to “Un Economista Singular. Entrevista a Ivo Sarjanovic. 2da parte.”

  1. Carlos Leiro Says:

    ¿ Y que acerca de Nicholas Georgescu Roegen?
    Y su introducción de los principios de la termodinamica a la teoria economica establecida

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