El gobierno nos está llevando a la próxima recesión

 

 

 

Por John Stossel

 

Si un atleta se lesiona y sufre un gran dolor, reconocemos la falta de previsión de darle calmantes para que pueda continuar. El dolor puede ser tapado, pero al riesgo de una lesión más grave en el futuro.

Esa es una buena analogía de las políticas inflacionistas llevadas a cabo en este momento por Washington. Estas políticas puede que temporalmente “estimulen la economía”, pero también ocultan y agravan los problemas subyacentes. Todos pagaremos un serio precio.

 

Los hacedores de políticas no han pensado las consecuencias de sus acciones. De manera despreocupada nos tiran cifras de doce dígitos. A fines del año pasado,  después de que el por aquel entonces Secretario del Tesoro Henry Paulson cambió el rumbo – otra vez – y anunció que la Reserva Federal asignaría $800 mil millones más en “nuevas compras de préstamos y deuda”, el New York Times informó que, “la Reserva Federal y los oficiales del Tesoro dejaron en claro que el cielo era el límite”

La partida federal de fondos hasta esa fecha era de más de $7 billones.

La Reserva Federal se ha rendido en el intento de facilitar el préstamo interbancario.  Ahora, el Times informa, “está directamente subsidiando las tasas de créditos hipotecarios”… mediante la emisión de cantidades de dinero sin precedentes, las cuales eventualmente crearían presiones inflacionarias si esto fuera a continuar sin moderación.”

No es broma.

Cuando escuchamos que el Tesoro de los EEUU está haciendo esto o que la Reserva Federal está haciendo lo otro, debemos recordar que estos organismos están administrados por simples mortales, y como tales, no pueden saber como “arreglar” algo tan complejo como una economía. Sin embargo, ciertamente están capacitados para estropear una.

Eso es lo que hará su política inflacionaria.

En un mercado libre, los precios hacen más que decirnos lo que tenemos que pagar por las cosas. Ellos son mensajes emitidos por un complicado sistema de comunicaciones que nos informa sobre las escaseses relativas de los recursos, mano de obra y bienes de consumo, y la relativa intensidad de la demanda de los consumidores. Gracias a los precios, podemos decirles a los productores como ordenamos nuestras preferencias, y ellos a su vez pueden acomodar la producción de forma acorde a nuestras prioridades. Sin precios, es imposible la coordinación económica, razón por la cual el intento estatal de planificación produce, en palabras de Ludwig von Mises, “caos planeado”

Asociamos la inflación con un aumento en el nivel de precios, pero igualmente importante, los precios relativos cambian cuando es creado nuevo dinero. Eso distorsiona los mensajes. Como escribe Mises, “la cantidad adicional de dinero no llega al principio a los bolsillos de todos los individuos;… los cambios en los precios, que son el resultado de la inflación, empiezan sólo en algunos commodities y servicios… Se produce una modificación de la riqueza y el ingreso entre diferentes grupos sociales”.

La Reserva Federal le da dinero a AIG o CitiCorp, pero no a Lehman Brothers, o vos y yo. Las nuevas reservas bancarias además empujan la tasa de interés por debajo de lo que hubiera establecido el mercado, distorsionado la producción aún más porque fomenta planes de inversión basados en tipos de interés artificialmente bajos.

¿Cómo puede mejorar la economía si el gobierno la está distorsionando sistemáticamente interfiriendo en los precios?

Estamos en este lío precisamente por anteriores interferencias gubernamentales.  Facilidades en los contratos de hipotecas y garantías idearon un auge artificial de viviendas y un otorgamiento irresponsable de préstamos que no podía ser sostenido. Las consecuencias han debilitado los cimientos de la industria financiera. Pero en lugar de liberar al mercado y permitir que se corrijan los errores, el gobierno está llevando a la economía hacia un completamente nuevo conjunto de errores. Eso llevará a la siguiente recesión.

“¿Pero no tiene que actuar el gobierno?” La gente pregunta. ¡No podemos simplemente dejar quebrar a las compañías financieras!

Yo digo, “¿Por qué no?”

Jim Rogers, el exitoso inversor y escritor, lo dice bien: “¿Por qué rescatamos al Citibank? ¿Por qué 300 millones de estadounidenses tienen que pagar los errores de Citibank? La forma en que el sistema supuestamente debería funcionar es esta: las personas fallan. Y luego la gente competente asume el cargo de los activos de la gente que se equivocó, y luego empezamos de nuevo con una base nueva y más fuerte. Lo que estamos haciendo esta vez es… tomando los activos de la gente competente, dándoselos a la gente incompetente, y diciendo, ‘OK, ahora puedes competir con la gente competente’. Entonces todos quedan debilitados: la nación entera se debilita, toda la economía se debilita. Esa no es la forma en que se supone debería funcionar”. 

 

Fuente: http://www.thefreemanonline.org/columns/give-me-a-break/government-sets-us-up-for-the-next-bust/

Anuncios

Etiquetas:

4 comentarios to “El gobierno nos está llevando a la próxima recesión”

  1. laliberal Says:

    Es verdad que la solución inevitable es dejarlos quebrar. Los salvatajes solo alargan la agonía, empeoran la situación y todos los que tienen dolares terminan financiando a las empresas deficitarias… Pero aquí mi inquietud: si las erroneas decisiones fueron tomadas por malas señales del mercado debido a la intervención estatal, es su culpa? es de ellos la responsabilidad total por las decisiones de los que a su antojo manejan las tasas de interés?
    Esas empresas fueron menos eficientes que las que no confiaron en los precios distorsionados, si, pero las que lo hicieron tienen que responsabilizarce también por las decisiones de los gobernantes..

  2. Gabriel Zanotti Says:

    Pero la otra pregunta es: ¿el gobierno de Obama está llevando a la desparición del dólar? ¿Cómo va a financiar su déficit TRIllonario?

  3. Fernando Says:

    Obviamente, toda estas intervenciones económicas van a generar nuevos problemas futuros, para los cuales se aplicarán nuevas medidas gubernamentales.

    Respecto al dólar no solo hay que tener en cuenta la emisión y el endeudamiento. Se debe tener presente, entre otras cuestiones: la posición del resto de las economías del globo, los cambios en la productividad, el costo de cambiar de unidad de cuenta mundial y la emisión de otras monedas

    Para cerrar, creo que el financiamiento de todos estos salvatajes de plomo se va a dar via mayor inflación que licuará pasivos. Como dice Rizzo: ” What is probable is that we will see an effective repudiation of part of the national debt through inflation. The temptation will be all but irresistible to inflate ourselves out of this mess. The economic consequences of the “cure” will be worse than the disease.”

  4. centroadamsmith Says:

    Muchas gracias a todos por sus comentarios.

    Con respecto al primero de ellos (laliberal) quiero decir que me he hecho la misma pregunta muchas veces… Sin embargo, tengamos en cuenta que también hubo comportamientos empresariales muy irresponsables esperando el rescate posterior (también hubo legislación específica que alentó (obligó) a hacer préstamos a ciertos sectores. Hay un paper de Larry White muy bueno al respecto. http://www.cato.org/pub_display.php?pub_id=9788

    Sobre el dólar estoy de acuerdo con Fernando en que hay que tener en cuenta muchas cosas. Sobre todo qué políticas llevan a cabo el resto de los países. Se fortalecerá la menos mala de todas las monedas nominales pero creo hay que mirar al oro… El oro no es deuda (para su emisor)como el resto de las monedas…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: